Año y medio después del incendio que devastó un complejo residencial en el barrio valenciano de Campanar, la reconstrucción del edificio ha comenzado con una premisa clara: priorizar la seguridad, el confort y la durabilidad.
Y para ello, la elección no ha sido casual: el ladrillo y las piezas cerámicas serán los protagonistas de la nueva etapa del edificio.
Un proyecto que apuesta por la cerámica
El estudio de arquitectura ARQUEHA, responsable de la rehabilitación, ha optado por una fachada ventilada con placas cerámicas, instalada sobre los muros de ladrillo que formaban parte de la estructura original. Tras diversos ensayos, se confirmó que estos muros habían resistido el fuego manteniendo intactas sus propiedades portantes.
Además, las nuevas paredes interiores que separarán viviendas y zonas comunes se construirán también con ladrillo cerámico, reforzando la protección frente al fuego y mejorando el aislamiento acústico y térmico del conjunto.
El aprendizaje de una tragedia
El incendio de Campanar, ocurrido en febrero de 2024, dejó 10 fallecidos y más de un centenar de viviendas destruidas. Las imágenes del edificio envuelto en llamas mostraron las graves consecuencias del uso de materiales combustibles en la fachada y de tabiques interiores de baja resistencia al fuego.
Sin embargo, una parte de la estructura se mantuvo en pie: los muros de ladrillo cerámico. Su resistencia fue clave para evitar un colapso total y ha inspirado la elección de materiales en esta nueva fase de reconstrucción.
Seguridad, confort y durabilidad
El ladrillo cerámico, clasificado como material A1 (no combustible), no propaga el fuego ni genera humos tóxicos. Su integridad se mantiene incluso en situaciones extremas, ofreciendo tiempo y protección a los ocupantes.
A estas prestaciones se suman sus ventajas en confort térmico y acústico, factores decisivos en viviendas urbanas que buscan eficiencia energética y bienestar interior.
Una decisión que marca el camino
Según el Informe de la calidad de la vivienda en España 2025, elaborado por Hispalyt e Ipsos, un 90% de los encuestados considera que la normativa debe ser más exigente para garantizar la seguridad de los materiales, y 6 de cada 10 elegirían el ladrillo cerámico en su vivienda ideal.
El nuevo edificio de Campanar será un referente en ese sentido, con paredes que ofrecerán hasta 180 minutos de resistencia al fuego, muy por encima de los estándares actuales.
Más allá de reconstruir: construir mejor
La reconstrucción de Campanar representa algo más que la recuperación de un edificio. Es el símbolo de una nueva forma de entender la edificación, donde la seguridad empieza en la elección de los materiales.
En palabras de la secretaria general de Hispalyt, Elena Santiago:
“No se trata solo de volver a construir lo que se perdió, sino de hacerlo mejor. La seguridad empieza en los materiales”.
En Cerámicas Mira lo tenemos claro
El caso de Campanar demuestra la importancia de elegir soluciones constructivas cerámicas que aporten seguridad, confort y durabilidad. En Cerámicas Mira seguimos trabajando con el mismo propósito: ofrecer materiales que protegen y dan forma a espacios más seguros y sostenibles.

